Ya no eres el mismo que entró por las puertas de aquella facultad un caluroso dÃa de septiembre de hace más de cuatro años. Si vivÃas en la ciudad, tenÃas que acostumbrarte a coger el transporte público cada dÃa. Si decidiste estudiar fuera de casa, la búsqueda de un piso donde vivir esos cuatro años se convirtió en una gran aventura. Conociste a gente, hiciste nuevos ( y buenos) amigos, algunos quizá para toda la vida, viviste nuevas experiencias y empezaste tu gran cambio. Descubriste que jueves es sinónimo de fiesta y que en enero no solo vienen los Reyes Magos. Entonces, tus Navidades se conviertieron en un infierno.
Trabajos, apuntes, tutorÃas, elegir el TFG, el itinerario, las prácticas, todo en tus manos. Y, aunque no tienes ni idea de qué hacer, lo resuelves todo lo mejor que puedes. Pero para casi todo el mundo, acabar la carrera significa hacer el viaje de tu vida, una semana nonstop de jueves universitarios.
Pero, ¿por qué te vas de viaje de fin de carrera? ¿Crees que te lo mereces o lo haces porque todo es la moda? ¿Qué te apetece realmente hacer? ¡Cuéntanos por qué te fuiste de viaje fin de carrera! No te cortes, puedes decir lo que te de la gana. Nosotros (sÃ) te entendemos.

